domingo, 28 de marzo de 2010

EL HOMBRE, LA PIEDRA Y LA AUTOAYUDA.





El hombre se acerca a la piedra con un libro en la mano. Se puede leer en su título “Espíritu de piedra: saca la piedra que hay en ti”.
- Mire, doña piedra. Al fin voy a poder comprender sus mensajes. Es más, voy a poder responder como usted. ¡Seré una piedra! ¿Qué opina? – Preguntó el hombre arropado de victoria.
- … - respondió la piedra
Molesto, el hombre se fue con su libro en mano, con toda la disposición de leerlo.
Lo leyó, aprendió a responder como una piedra ante todas las situaciones, y se sintió feliz y piedra, sólido, inmovible, imperturbable.
Al siguiente día volvió el hombre a la piedra, orgulloso y deseoso de mostrar su recién adquirida piedritud. Pero la piedra no dijo nada a lo que el hombre pudiera responder. Ante el silencio de la piedra, el hombre sintió como si su silencio no fuera respuesta a ningún mensaje, más bien sintió que el silencio de la piedra era respuesta a su silencio. Alterado, se levantó, miró a la piedra con desdén y envidia, buscó su libro, y fue al baño más pobre que encontrara en la playa.
En el baño, el hombre encontró el papel del papel de la autoayuda.
Al ver el libro, con las hojas arrancadas, el hombre respondió:
-…-

2 comentarios:

Carmen dijo...

què buen grupo de profesionales de la literatura, poesia, sàtiras, ironía, humor, bohemia... desnudando formas retòricas y acomodaticias de percibir la vida y sus experiencias con màgica intuición y sensibilidad ,mezclada con un alto intelecto y sabidurìa.!!!!!...muy muy buenos! viva el desmonte!! la deconstrucciòn !! la vida vista asi!!!!

Per-versos dijo...

Hola, Carmen.

Gracias por tanto piropo encadenado... o "retahilado..." ;) Y gracias por pasar por acá y leer(nos).

Saludos.